Fascinado

No puedo evitar que suene a despedida aunque mi vida permanezca vinculada al mismo proyecto comunitario, el de Su obra, y en el mismo carisma de María. Como sabéis he decidido parar en el discernimiento vocacional religioso que estaba realizando en la comunidad M.d.D. Me voy pero aquí sigo. Han sido unos meses muy plenos los que me quedan, por los que no puedo menos que daros las gracias por todo el cariño, compañía, consejo, comprensión, paciencia y amistad que habéis tenido conmigo cada uno de vosotros. Los del 5º y los del 4º. Me alegra poder llamaros amigos y teneros por hermanos, además de como m.

No puedo explicaros los motivos a este giro brusco del corazón porque yo mismo reconozco que ando igual de desconcertado. Sí que llevaba unas semanas haciendo un discernimiento que ya llamaba a mi puerta en el tiempo natural… meditándolo en la intimidad de mi ser donde sólo estamos Él y yo. Confiando en no haberme precipitado. Supongo que tendrá que ser de Dios… o no será. Me pongo en manos del Señor, sin tenerlas todas conmigo, o dicho de otra manera con mi pobre pobre fe, intuyendo que estoy siguiendo su Voluntad: pues sólo eso quiero hacer.

Lo que sí puedo contaros es que me produce cierta tristeza, como la que sobreviene al acabar un campamento muy intenso o al despedir un proyecto en el que uno se ha volcado. Y cierto temor, que siempre llevo conmigo en cada paso de mi vida: voy aprendiendo a vivir con él tratando de no hacerle gran caso hasta que quizá un día lo olvide en alguna esquina.

En mi entrada al prenoviciado expresé que para el salto de fe que tuve que dar entonces me había tenido que despojar hasta de mi temor a equivocarme o a fracasar. Aún con la misma debilidad, ya no encuentro barrera alguna en ello porque he comprendido que no hay error o acierto ni fracaso o éxito. Me preocupaba no ser suficientemente valiente o estar huyendo de algo: también he comprendido que no hay huidas que no comporten siguientes enfrentamientos.

También, que en la Comunidad M.d.D. quería encontrar claridad a la opción de vida que hay para mí. Hoy sé mejor que nunca que mi opción de vida pasa por ser de los de Jesús, que soy de Dios, y para Dios quiero vivir del modo que sea. Descubrir la Vida Religiosa ha sido un regalo para mí que me ha permitido conocer de una manera nueva y distinta a los M., y reconocer (volver a conocer) una admiración por la Vida Consagrada, considerarla como opción realista, válida y plena.

Además, he descubierto la riqueza y la ternura de serle dócil al Señor, la necesidad de alabarle, Su presencia silenciosa a lo largo de toda mi vida, Su encarnación en el mundo o la belleza de Su promesa en la Historia, Su historia de reconciliación enamorada… y estoy fascinado. ¡Si no soy rico es porque me miran con ojos materiales!

No puedo pediros nada más. Si queréis, que recéis por mí. Deseando volver a sentarme a la mesa con todos muchas veces.

Un abrazo.

Yo

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s